Crónicas

Gracias

“La vida es una cosa necia. Generalmente te da la razón cuando ya no te importa”.
-Maritere Lee

Cuando me preguntan por mi palabra favorita, la respuesta es: Gracias.
Me asombra el poder que tiene una palabra de tan sólo 7 letras.
Es increíble lo que puedes llegar a conseguir con un “gracias” en el momento adecuado, en la situación justa.
En este viaje lo he aprendido más que nunca.
Gracias a un taxista, a un político de alto rango y a un camarero. Tres historias distintas que me han sucedido la última semana que guardo sólo para mí y los míos, tres sujetos distintos, de diferentes clases sociales. Tres situaciones las cuales reafirman mi teoría que esa es la palabra mágica que te abre muchas puertas. Muchísimas. Doy gracias por eso. Ando muy emocionada últimamente, pero no puedo dar detalles. Todo se sabrá cuándo tenga que saberse, y se hará cuando tenga que hacerse. Dicen por ahí que el Tiempo de Dios es perfecto y él sabe cuándo y cómo hacer sus cosas.
Muchos lo verán exagerado, pero todos los días que me levanto doy gracias por un día más de vida, por el amor y por las oportunidades que aún estando lejos el Universo me regala.
Hago esta pequeña introducción para hablar de otro tema completamente distinto.
Hace cosa de una semana descubrí ciertas cosas que creí que me dolerían. Cosas que convirtieron muchas verdades en mentiras y muchas mentiras en verdades. Sentir ese “te lo dije” de la conciencia molesta aún más que si alguien te lo dice.
Para mi sorpresa no sentí nada negativo. ¿Saben cuál fue mi reacción? Sonreír y decir a mis adentros “¡nunca estuviste loca, siempre tuviste razón y yo te lo dije!”. Luego sentí cómo los grilletes titulados “tienes que dar una explicación por algo que creíste que hiciste mal” se rompían. Ya no le debo explicaciones a nadie y se siente tan rico. Ya ese lazo imaginario el cual era lo único que me ataba salió volando. ¡Cuánta razón tenía Pablo Neruda al decir que hay heridas que en vez de abrirte la piel, te abren los ojos!
¿Y luego? ¿Tomé alguna acción de venganza o de reclamos propia de la Milán en la que otros me habían convertido? Nop. Hice algo mejor. Di las gracias, decidí enterrar una etapa, y volví a dar gracias.
Gracias Dios y al Universo por todas las bendiciones que van llegando y las maldiciones que ya se han ido definitivamente.
Gracias por abrirme los ojos y por haberme mostrado mediante hechos quien es quién.
Gracias por enseñarme que tomé las decisiones correctas en el momento exacto. Que no tengo que arrepentirme de nada.
Gracias por hacerme entender que perder a quien nunca me quiso, no es perder.
Gracias por las experiencias que estoy viviendo que me hacen cada día una persona distinta y mucho mejor.
Gracias por esos mensajes de buenos días que recibo de gente honesta que me ama y respeta mi libertad así como mis decisiones.
Por levantarme con una seguridad más firme que la del día anterior.
Por mi familia y por los míos.
Por los nuevos comienzos: esos que son tan bonitos y te llenan de ilusión. Esos que te recuerdan quién eres y qué quieres en la vida.
Pero sobretodo: Gracias por alejar lo malo y acercar lo bueno.

Gracias por leerme.

-Milán

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